Irán endurece su respuesta judicial frente a las protestas mientras más de 10.000 personas permanecen detenidas y el país comienza a restablecer de forma parcial las comunicaciones tras varios días de aislamiento.
Autoridades judiciales de Teherán informaron que algunos procesos relacionados con las manifestaciones han sido derivados a tribunales especiales, con cargos que incluyen “moharebeh” figura legal que significa “hacer la guerra contra Dios” y que puede implicar pena de muerte según la legislación iraní.represión
El principal funcionario judicial de la capital, Ali Alghasimehr, aseguró que la judicatura provincial está plenamente preparada para atender estos casos y que se han habilitado salas exclusivas para juzgar a los detenidos, a quienes calificó como terroristas.
Tras días de cortes casi totales, las comunicaciones comenzaron a restablecerse parcialmente, aunque persisten limitaciones: los mensajes de texto continúan sin funcionar y el acceso a internet solo permite navegar en sitios aprobados por el gobierno, sin conexión al exterior.
En la capital, las tiendas reabrieron y la actividad comercial se reanudó con bajo flujo de personas. Testigos indicaron que comerciantes del Gran Bazar de Teherán habrían sido obligados por fuerzas de seguridad a reabrir, aunque esta versión no fue confirmada por medios estatales.
La falta de acceso a internet ha dificultado la verificación independiente de los hechos. Hasta el momento, el régimen iraní no ha difundido cifras oficiales sobre víctimas durante las protestas, mientras crece la preocupación internacional por la represión y el uso de cargos que podrían derivar en sentencias extremas.
Fuente: Infobae
