El Nokia 1100, uno de los teléfonos más emblemáticos de comienzos de los años 2000, vuelve a captar la atención como un símbolo de nostalgia y durabilidad. Su bajo costo, batería de larga duración y resistencia extrema lo convirtieron en el primer celular de millones de personas en la región.
Con el avance de la tecnología y la llegada de equipos con mayor conectividad y funciones, el Nokia 1100 fue desplazado del mercado masivo. Sin embargo, lejos de caer en el olvido, se mantiene como uno de los modelos más recordados y valorados por varias generaciones.
Más de dos décadas después de su lanzamiento, encontrar un Nokia 1100 nuevo es prácticamente imposible, ya que su producción terminó hace años. Las pocas unidades que siguen en circulación se concentran en mercados específicos, como la venta de minutos, o en el ámbito del coleccionismo para quienes guardan recuerdos especiales de este dispositivo.
Con más de 250 millones de unidades vendidas en todo el mundo, el Nokia 1100 continúa siendo el teléfono móvil más comercializado de la historia, un récord que ningún smartphone ha logrado superar. Su éxito demuestra que la sencillez y la funcionalidad también pueden dejar huella.
Actualmente, la marca Nokia opera bajo la gestión de HMD Global, empresa finlandesa que fabrica tanto smartphones como teléfonos básicos. Aunque mantiene la apuesta por la resistencia y la simplicidad, el impacto cultural del Nokia 1100 sigue siendo irrepetible.
Fuente: El Universo
