Los movimientos sostenidos, la meditación y la respiración consciente se consolidan como prácticas respaldadas por especialistas para mejorar la movilidad y preservar la calidad de vida, especialmente con el paso de los años.
Mantener un buen rango de movimiento permite realizar actividades cotidianas con mayor seguridad y autonomía. Uno de los principales riesgos asociados a la pérdida de movilidad son las caídas. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, uno de cada cuatro adultos mayores sufre una caída cada año, y cerca del 10 % de estos casos genera lesiones que limitan la actividad diaria.
Expertos citados por The Independent recomiendan incorporar ejercicios suaves como yoga, estiramientos, tai chi o pilates, al menos dos veces al día. La fisióloga del ejercicio Katie Lawton señala que la clave está en la constancia más que en la intensidad. En la misma línea, UC Davis Health aconseja realizar sesiones de estiramiento de 20 a 30 minutos, varias veces por semana, manteniendo cada postura durante al menos 30 segundos.
La movilidad y la flexibilidad varían considerablemente según la edad. Personas entre los 60 y 70 años presentan capacidades distintas a quienes están en el rango de 30 a 40 años. Por ello, la cardióloga de Northwell Health, Aeshita Dwivedi, recomienda adaptar la actividad física y el número de pasos diarios a las condiciones propias de cada etapa de la vida.
Especialistas consultados por Healthline coinciden en que estas prácticas pueden ajustarse a las necesidades individuales. Sugieren iniciar con sesiones guiadas por instructores certificados, lo que ayuda a aprender la técnica adecuada y prevenir lesiones. En cuanto a la frecuencia, diversas guías recomiendan practicar yoga dos o tres veces por semana, con sesiones de 30 a 60 minutos, para notar mejoras en flexibilidad, fuerza y bienestar general.
Fuente: Infobae
