
Ingredientes comunes de la despensa se posicionan como aliados clave para la limpieza del hogar, ofreciendo una alternativa natural, económica y eficaz frente a los productos industriales.
La combinación de sal y bicarbonato de sodio destaca por su capacidad para descomponer residuos, eliminar suciedad y neutralizar olores. Mientras el bicarbonato actúa gracias a sus propiedades alcalinas, la sal aporta un efecto abrasivo y antibacteriano que facilita la limpieza de superficies como azulejos, inodoros y acero inoxidable, eliminando manchas y restos difíciles sin dañar los materiales.
A esta tendencia se suma el uso de cáscaras de naranja hervidas en vinagre blanco, una solución ecológica que ha ganado popularidad por su eficacia y bajo impacto ambiental. El vinagre funciona como desinfectante y desengrasante natural, capaz de eliminar bacterias y hongos, mientras que las cáscaras liberan aceites esenciales ricos en limoneno, potenciando la acción limpiadora y dejando un aroma cítrico fresco.
Este preparado puede aplicarse en mesadas, pisos, azulejos, vidrios, muebles de cocina y electrodomésticos, convirtiéndose en un limpiador multiuso ideal para el uso diario. Además, reutilizar cáscaras de frutas contribuye a la reducción de residuos y fomenta hábitos de limpieza más sostenibles.
Entre sus principales beneficios se destacan la eliminación de grasa y microorganismos, la neutralización de malos olores, el perfume natural duradero y la disminución del uso de químicos industriales, promoviendo un hogar más limpio y responsable con el ambiente.
📎 Fuente: Infobae
