Un grupo de investigadores identificó el mecanismo biológico que permite transformar experiencias breves en recuerdos duraderos, a través del uso de proteínas específicas en el sistema nervioso.
El hallazgo se dio tras un estudio del Stowers Institute for Medical Research, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, donde científicos observaron en el cerebro de una mosca cómo ciertas proteínas se transforman en amiloides funcionales justo en el momento y lugar adecuados, permitiendo que una vivencia pasajera se consolide como memoria estable.
Kausik Si, director científico del instituto, explicó que ahora existe evidencia clara de que el sistema nervioso puede modificar proteínas en respuesta a una experiencia concreta, activando procesos precisos de almacenamiento de información.
En paralelo, una investigación desarrollada por las universidades de Nottingham y Cambridge aportó una mirada complementaria. Mediante resonancia magnética funcional, los expertos descubrieron que tanto la memoria episódica (experiencias personales) como la memoria semántica (hechos y conocimientos) dependen de regiones cerebrales similares, lo que pone en duda la idea de que se procesan en circuitos completamente distintos.
La doctora Roni Tibon, líder de este estudio, señaló que las diferencias esperadas en la actividad cerebral fueron mínimas, lo que podría cambiar la forma en que se investiga la memoria a futuro.
Este avance abre nuevas posibilidades para reforzar la memoria o contrarrestar amiloides tóxicos, asociados a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Los próximos pasos se centran en analizar si la activación de proteínas reguladoras, como las chaperonas, puede convertirse en una alternativa terapéutica en humanos.
Fuente: Infobae
