La pérdida de calidad en las fotografías tomadas con teléfonos inteligentes no suele estar relacionada con la cámara, sino con la forma en que las aplicaciones de mensajería y redes sociales procesan y comprimen las imágenes tras ser capturadas.
Es una situación común: una foto se ve nítida y con buenos colores en la galería del celular, pero al enviarla por una app o subirla a una red social pierde definición, contraste y detalle. Este cambio ocurre porque las imágenes pasan por procesos automáticos de edición, como HDR, reducción de ruido, ajuste de tonos y gestión del color, optimizados para la pantalla del propio dispositivo.
El principal factor que afecta la calidad es la compresión aplicada por las plataformas digitales, cuyo objetivo es reducir el consumo de datos y agilizar el envío. Este proceso suele eliminar información visual importante, especialmente en sombras, texturas finas y degradados, además de reducir la resolución original.
Otro elemento clave es la conversión de formatos y perfiles de color. Muchos teléfonos capturan imágenes con HDR y metadatos avanzados, pero si la aplicación no los reconoce o los transforma a estándares más básicos, se pierde rango dinámico, provocando cielos planos, luces sobreexpuestas o sombras empastadas.
El uso del HDR también influye en estas diferencias. Mientras el sistema del teléfono interpreta correctamente este formato, algunas aplicaciones lo eliminan o lo muestran de forma incorrecta, dando como resultado una imagen visualmente inferior, pese a que la cámara haya funcionado adecuadamente.
Además, realizar múltiples ediciones como recortes, filtros o guardados sucesivos genera compresiones acumulativas que aceleran la degradación. A esto se suman los modos de envío rápido, que priorizan la velocidad sobre la fidelidad de la imagen.
Especialistas recomiendan enviar las fotos como archivo o documento cuando sea posible, o utilizar métodos de transferencia que conserven la calidad original. Comparar distintas vías de envío permite identificar en qué etapa se produce la pérdida de nitidez.
Fuente: El Universo
