El Super Bowl como motor del marketing: Muchas marcas se promocionaron con el show de Bad Bunny

 Bad Bunny se presentó durante el halftime show de la Super Bowl LX en un contexto especialmente sensible para las comunidades latinas en Estados Unidos, marcado por políticas migratorias restrictivas y operativos de control. Más allá del espectáculo musical, su participación fue interpretada como un gesto de visibilidad y orgullo cultural en uno de los escenarios más vistos a nivel mundial.

La actuación del artista puertorriqueño fue leída por muchos como un recordatorio de la presencia y permanencia de la identidad latina, incluso en medio de escenarios adversos. Sin embargo, parte de la atención mediática también se centró en su vestuario, particularmente en la elección de una pieza principal de la marca Zara.

El conjunto fue complementado con un reloj Audemars Piguet Royal Oak de oro, pieza de alta gama que contrastó con la idea de accesibilidad asociada a Zara. No obstante, el atuendo incluyó detalles personales significativos, como el apellido materno del artista, “Ocasio”, y el número 64, en honor al año de nacimiento de su fallecido tío, conocido como Cutito. Estos elementos aportaron un componente íntimo y simbólico al look.

En el proceso creativo también participaron firmas mexicanas como Boyfriend Shirt, encargada de algunas prendas, y Aora Makeup, responsable del maquillaje del artista y su equipo, reforzando la presencia de talento latino en la producción.

En cuanto al color crema del vestuario, surgieron interpretaciones sobre un posible mensaje político. Sin embargo, el tono responde a tendencias actuales señaladas por Pantone y a criterios estéticos pensados para cámara y escenografía.

Más allá del debate sobre marcas y simbolismos, la presentación de Bad Bunny volvió a poner sobre la mesa la relevancia de la representación cultural en espacios de alcance global.

Fuente: Vanidad

By Redacción La Estación

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