El gobierno de Cuba anunció la apertura de canales de comunicación directa con Estados Unidos, en un intento por enfrentar la grave crisis energética que afecta al país.
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que la situación es crítica, ya que la isla lleva tres meses sin recibir importaciones de combustible, lo que ha obligado a sostener el sistema eléctrico principalmente con crudo nacional y generación hidroeléctrica.
Esta escasez ha provocado apagones que superan las 30 horas en varias provincias, afectando la vida cotidiana de millones de ciudadanos y paralizando parte de las actividades económicas.
Según el mandatario, la producción interna solo cubre alrededor de un tercio de las necesidades energéticas del país, lo que ha generado un escenario de alta vulnerabilidad para sectores clave como salud, educación y producción.
Las autoridades cubanas sostienen que las restricciones externas y las dificultades para importar petróleo han profundizado la crisis, mientras el sistema eléctrico enfrenta una inestabilidad prolongada.
En medio de este escenario, el país busca explorar mecanismos de cooperación diplomática con Washington, mientras la población continúa enfrentando los efectos de los prolongados cortes de electricidad.
Fuente: Extra
