Llegan con cascos y mochilas bajo la fachada de repartidores de comida, pero en realidad buscan delinquir y, en algunos casos, disparan contra quien quiera detenerlos. Cada vez son más los que usan ese disfraz para cometer delitos como en el reciente asalto al Municipio de Durán, en Guayas, o el de una cafetería en el sector de Cumbayá, en la capital.
Hechos como estos generan desconfianza hacia quienes sí realizan entregas como fuente de trabajo: en Ecuador hay 30 mil repartidores registrados.
Las aplicaciones regulan bajo sus propias normas a sus colaboradores. David Gómez, head de operaciones de Pedidos Ya, en Ecuador, respondió a Televistazo por escrito que existe un mercado informal en redes sociales de venta de mochilas y chompas con sus logotipos. La compañía denuncia la adulteración de su marca en estas ofertas virtuales.
Para evitar ser víctimas de bandas, los mismos repartidores se han puesto límites de horario para trabajar. “Por ejemplo, en la aplicación de Rapi antes se trabajaba 24 horas, ahora solo se trabaja máximo hasta medianoche. El que está prestando el servicio un poco más es la aplicación de Pedidos Ya, que sí trabajan casi hasta las 04:00, porque sí hayciertos negocios que trabajan 24 horas”.
Por su lado, Uber Eats contempla mecanismos de seguridad como la verificación de antecedentes penales, selfies de los repartidores y el registro de entregas y calificación de usuarios. Pese a esto, los robos bajo esta modalidad no paran.
Fuente: Ecuavisa
