
El cuidado facial inicia el 2026 con fuerza en Ecuador, impulsado por un notable aumento en el consumo de productos dermatológicos tras los excesos de diciembre.
Durante enero, las rutinas de limpieza, hidratación y reparación lideran el interés de los consumidores, mientras la cosmética coreana (K-Beauty) se consolida como una aliada clave para recuperar la piel de forma progresiva y preventiva, dejando atrás soluciones agresivas o promesas inmediatas.
El repunte es evidente. La categoría Farmacia en plataformas de delivery registró un crecimiento superior al 50 % al cierre de 2025, y en enero de 2026 las búsquedas de cremas, mascarillas, tratamientos faciales y bloqueadores solares se duplicaron en comparación con diciembre.
La filosofía del K-Beauty, basada en hidratar, calmar y proteger la piel con fórmulas suaves e ingredientes naturales, dejó de ser una moda pasajera para convertirse en un hábito. Marcas como Cosrx, Tocobo y Skin1004 ganan terreno en ciudades como Quito, Guayaquil, Cuenca y Manta, apoyadas por su disponibilidad en plataformas digitales especializadas.
Paralelamente, las marcas dermatológicas tradicionales mantienen una alta demanda. Firmas como Avène, La Roche-Posay, CeraVe, Bioderma, Eucerin e Isdin continúan siendo la base de rutinas recomendadas por especialistas.
El auge del quick-commerce también juega un papel clave: productos que antes requerían planificación ahora llegan en menos de 30 minutos, facilitando la constancia y promoviendo un autocuidado sostenido.
Más allá de la estética, este fenómeno refleja un cambio cultural: menos castigo para la piel y más prevención. Enero de 2026 confirma que el bienestar ya no es un lujo, sino una práctica cotidiana entre los ecuatorianos.
Fuente: El Comercio
