Un estudio internacional alertó que el uso del teléfono celular antes de dormir afecta de forma significativa la calidad del sueño, incluso en personas que consideran haber descansado adecuadamente.
Los investigadores explican que la luz emitida por las pantallas interfiere con el reloj biológico, alterando los ciclos naturales del descanso nocturno.
Esta alteración no solo impacta el sueño, sino que también influye en la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento físico y mental durante el día siguiente, generando una falsa sensación de descanso.
Fuente: Ultima Hora
