El incremento reciente en el precio internacional del petróleo abre un respiro temporal para las finanzas públicas de Ecuador. Según estimaciones del Ministerio de Economía , el país podría recibir alrededor de $50 millones adicionales en marzo de 2026, impulsados por la escalada del crudo en medio del conflicto en Irán.
Aunque el WTI, referencia para el petróleo ecuatoriano, superó momentáneamente los $100 y ahora se mantiene cerca de los $86,79, el Gobierno de Daniel Noboa insiste en que se trata de un alivio coyuntural y no de un cambio estructural en los ingresos fiscales.
La proyección oficial para 2026 contempla ingresos petroleros por $2.712 millones dentro del Presupuesto General del Estado (PGE), lo que implica un flujo mensual promedio de al menos $226 millones. En ese contexto, episodios de precios altos contribuyen a mejorar la liquidez, pero no resuelven el problema de fondo: la alta exposición de las cuentas fiscales a la volatilidad del mercado internacional.
Frente a ese escenario, la política económica se sostiene sobre supuestos conservadores, con un precio estimado de $52 por barril y una producción cercana a los 450.000 barriles diarios. A esto se suma la intención de contratar una cobertura petrolera que garantice un piso mínimo de ingresos, reduciendo el impacto de eventuales caídas en los precios. Paralelamente, el Gobierno busca fortalecer la producción con nuevas inversiones, entre ellas el proceso Intracampos III, que podría incrementar el bombeo en unos 8.000 barriles diarios.
Fuente: La Hora
