El grupo The Mamas & the Papas fue invitado a un programa de TV para interpretar su éxito California Dreamin’, pero la producción les exigió hacer playback.
A la cantante Michelle Phillips no le gustó la idea: si no iban a cantar en vivo, no tenía sentido fingirlo.
Durante la presentación, decidió protestar de una forma inesperada: sacó una banana y empezó a comérsela frente a las cámaras mientras sonaba la canción.
El momento desconcertó al público, que no sabía si reír o sorprenderse, mientras el resto del grupo seguía fingiendo la interpretación.
La escena terminó convirtiéndose en uno de los gestos más recordados contra el uso del playback en la televisión.
