Se trata del llamado «reflejo de búsqueda», una respuesta automática que permite al bebé girar la cabeza y abrir la boca cuando se le acaricia suavemente la mejilla. Este mecanismo natural le ayuda a encontrar alimento durante sus primeros meses de vida.
Los especialistas explican que este y otros reflejos son fundamentales para la supervivencia y adaptación del recién nacido. Sin embargo, a medida que el bebé crece y desarrolla un mayor control de sus movimientos, estas respuestas automáticas desaparecen gradualmente.
La curiosidad ha generado cientos de comentarios de padres y usuarios sorprendidos por las capacidades innatas que poseen los bebés desde sus primeros días.
¿CONOCÍAS LA EXISTENCIA DE ESTE REFLEJO EN LOS RECIÉN NACIDOS?
📎 Fuente: empiemviral
