El seguidor congoleño cantaba solo, visiblemente emocionado, mientras observaba a su equipo disputar uno de los partidos más importantes del torneo.
Al finalizar el himno, la hinchada colombiana reaccionó con un gesto de respeto y empatía, aplaudiéndolo y acompañándolo en un momento que rápidamente se volvió simbólico en redes sociales.
En medio de la competencia, la escena dejó un mensaje claro: más allá del resultado deportivo, el fútbol también puede ser un espacio de unión, respeto y humanidad entre las aficiones.
📎 Fuente: Cambiamos Colombia
