Según informó el director zoológico, Mads Bertelsen, la recién nacida estaba cubierta por la membrana fetal, lo que le impedía respirar con normalidad. Ante esta situación, el equipo actuó de inmediato y logró estabilizarla con éxito.
Tras la intervención, la pequeña jirafa comenzó a respirar por sí sola y fue reportada en buen estado de salud, generando alegría entre los trabajadores y visitantes del recinto.
El nacimiento representa una noticia importante para el zoológico, que espera la llegada de otras dos crías en 2026. Además, los especialistas destacan que estos nacimientos contribuyen a la conservación de una especie cuyas poblaciones silvestres han mostrado un preocupante descenso en los últimos años.
📎 Fuente: Zoológico de Copenhague
