A menos de 100 días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el torneo enfrenta varios desafíos logísticos y geopolíticos que generan incertidumbre sobre el desarrollo normal del campeonato.
El evento, que será organizado por Estados Unidos, México y Canadá, atraviesa dificultades relacionadas con presupuestos, seguridad y el impacto del conflicto internacional en Medio Oriente.
Uno de los puntos críticos se encuentra en el Gillette Stadium, escenario previsto para siete partidos del Mundial. Según reportes, el estadio enfrenta un déficit cercano a 8 millones de dólares debido a retrasos en fondos destinados a cubrir los protocolos de seguridad.
Estos recursos debían provenir del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, por lo que, de no concretarse el financiamiento, las autoridades locales tendrían que asumir los costos o reconsiderar la participación del recinto en el torneo.
A esta situación se suma el impacto del conflicto que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos, lo que genera dudas sobre la participación de algunas selecciones y la movilidad de delegaciones y aficionados.
Incluso Irak solicitó a la FIFA aplazar un partido de repechaje programado en Monterrey, argumentando dificultades para el desplazamiento seguro de sus jugadores debido a la situación regional.
Frente a este panorama, la FIFA podría aplicar disposiciones especiales de su reglamento que le permiten tomar decisiones extraordinarias en casos de fuerza mayor, con el objetivo de garantizar el desarrollo del torneo.
Fuente: Extra
