A pesar de que las principales economías del mundo liberaron 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, el precio del crudo en el mercado internacional continúa cerca de los 100 dólares por barril.
La medida fue acordada por los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) con el objetivo de reducir el impacto de la guerra contra Irán en los mercados energéticos globales.
Entre los principales aportantes está Estados Unidos, que anunció la liberación gradual de 172 millones de barriles durante tres meses, lo que representa aproximadamente el 40 % de sus reservas actuales.
Sin embargo, analistas señalan que esta cantidad no es suficiente para compensar la caída del suministro mundial, especialmente tras los ataques militares iniciados el 28 de febrero por Estados Unidos y Israel contra Irán.
Otro factor que presiona al alza los precios es la escalada de ataques contra infraestructuras energéticas en la región del Golfo, lo que ha afectado el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte de petróleo.
Además, países como Baréin y Omán han reportado ataques contra depósitos de combustible y puertos energéticos, lo que incrementa la incertidumbre en el mercado.
Expertos financieros advierten que el principal temor de los inversionistas es una guerra prolongada en Oriente Medio, escenario que podría mantener la presión sobre los precios del petróleo e incluso llevarlos a niveles más altos.
Fuente: Primicias
